Padre Pío

Padre Pío nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, Italia. Su nombre era Francesco Forgione. Desde pequeño mostró una gran sensibilidad espiritual: le gustaba rezar, ayudar a los demás y buscaba constantemente hacer el bien.

A los 15 años ingresó a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, donde inició su formación religiosa. En 1910 fue ordenado sacerdote, comenzando una vida dedicada completamente al servicio de Dios y de las personas.

Padre Pío se destacó por ser un sacerdote muy cercano a quienes sufrían. Pasaba largas horas confesando, escuchando y aconsejando a miles de personas que acudían a él buscando orientación espiritual.

En 1918 recibió los llamados estigmas (heridas semejantes a las de Jesucristo), que conservó durante casi 50 años. Este hecho lo hizo conocido en todo el mundo, pero él siempre mantuvo una actitud humilde y sencilla.

Además de enseñar con palabras, Padre Pío enseñaba con acciones. Promovió la creación del hospital Casa Sollievo della Sofferenza, destinado especialmente a atender a personas pobres y enfermas.

Padre Pío falleció el 23 de septiembre de 1968. Años después fue declarado santo por la Iglesia debido a su vida ejemplar.